Si bien algunos de nosotros somos amantes de la cultura de países asiáticos, siempre hay algo que no es del todo agradable. Un ejemplo de ello, es la gastronomía “tradicional”.

 

En muchos países de Asia oriental (principalmente China, Japón, Indonesia, Filipinas y Corea del Sur), existe el hábito de consumir carne de estos animales (perro y gato).

 

Este tipo de actividades crea división de opiniones. Por una parte existe gente defensora de estos y otros animales, que califican como barbarie la forma como los tratan para comercializar su carne (quien ha visto vídeos sobre el tema, sabe de lo que hablo).

 

Por otra, están los que llaman hipócritas a esas personas, pues dicen que se escandalizan de cómo los tratan, pero consumen carne de otros animales (cerdo, vacuna, cordero, etc.), lo que hace que quienes defienden a los domésticos, se les tache de falsos o doble cara.

 

Esto viene al tema que recientemente se dio a conocer: Taiwán, ha prohibido determinantemente el consumo de carne de perros y gatos.

 

Fue desde este martes en que las autoridades legislativas aprobaron una enmienda como parte de las leyes de protección animal, con lo que ahora, la población se verá obligada a retirar definitivamente el consumo de esta carne de su alimentación.

 

La Agencia Central de Noticias de Taiwán, mencionó que con esta nueva modificación, hace que la sociedad que antes era “una sociedad en la que la carne de perro se consume regularmente”, se convierta ahora a una donde “las personas tratan a perros y gatos como miembros de sus familias”.

 

Aunque no será un cambio fácil, pues esta es una costumbre que data de hace muchos, muchos años (históricamente, se dice que el comer carne de estos animales, surgió porque las personas no podían costear otras. Ahora, comer carne de perro se considera gourmet).

 

Sin embargo, para aquellos que insistan en seguir con esta actividad, las autoridades taiwanesas han advertido que tendrán multas de 1,600 a 8,200 dólares. Y eso se aplica tanto para quienes la comen, como para quienes la vendan, compren y comercien.

 

De la misma forma, se prohíbe “pasear” a la mascota con una correa que se encuentre amarrada a un coche o motocicleta. Esto califica como crueldad animal, y en caso de ser comprobada, la pena para el individuo responsable será mayor. Esto hace recordar aquellos vídeos que han mostrado a dueños, llevando a alta velocidad a dichos animales, terminando en severos daños para éste.

 

La multa también aplica para quienes caminan con sus perros entre vehículos.

 

En los últimos tiempos, Taiwán ha aumentado el tiempo en prisión para quienes cometan crueldad animal (ahora el tiempo máximo es de dos años), así como elevó el costo de la multa por cualquier acción que lastime a los animales deliberadamente (que se le maltrate con toda la intención de hacerles daño), y que como consecuencia  para este, le ocasione mutilaciones, insuficiencia orgánica, o morir.

 

El que las autoridades decidieran esta nueva enmienda, se debe en gran parte, a la presión que hicieron activistas a favor de los animales (aun en un país con estas costumbres, ha habido casos en que ciudadanos protegen a los animales y evitan que les den mal trato, como los que se han reportado en rescate de perros y gatos que comercian para su consumo). Para esto, mostraron muchos casos de crueldad animal.

 

Lo anterior viene aunado a que cada año, en China se realiza un evento en Yulin, al sur del país. Para realizarlo, más de 10 mil animales son sacrificados para servirlos como comida. Además de que hay vídeos donde se muestra que no sólo las personas usan animales callejeros, sino también con dueños (se les ve llevándose al animal dentro de coches, y conduciendo a alta velocidad). y por otra parte, se dice que incluso hay granjas donde crían “perros especiales”, exclusivamente para consumo.

 

Pero un gran cambio está surgiendo en este país, que ha sido duramente criticado por esta actividad. Y es que cada vez hay más personas que se oponen a comer esta carne. En el 2015, una encuesta de Animal Asia, mostró que poco más de la mitad (de 3,221 personas entrevistadas) piensa que el comer carne de estos animales debe ser considerado ilegal. Sin embargo, la lucha continua, pues se enfrentan a costumbre sumamente arraigada, y sabemos que una costumbre (especialmente, que forma parte de un estilo de vida desde hace milenios) es difícil de combatir o eliminar.

 

Y aunque Taiwán no se caracteriza por el consumo generalizado de este tipo de carne, las nuevas enmiendas surgen por la  creciente preocupación que se les da a estos animales. De un tiempo a la fecha, la población ha destinado una mayor cantidad de dinero y atención a los perros y gatos.

 

Aproximadamente, veinte años después de que Taiwán comenzara a tener situaciones de animales abandonados y problemas similares, han comenzado a crearse leyes a favor de su cuidado y protección, y se ha ampliado las leyes, agregándoles cada vez más condiciones. Con lo que la isla cuenta con una de las protecciones más extensas del continente asiático.

 

Además de esto, la presidenta Tsai Ing-wen  es reconocida como una amante de los animales (lo cual se comprobó es cierto), y a favor de la adopción de animales. Por lo que la iniciativa para crear leyes que castigaran más enérgicamente a quienes cometan actos de crueldad animal, fue posible.

 

 

De acuerdo al diario taiwanés The China Post, el castigo por maltrato animal, no sólo aplica para quienes torturen y sacrifiquen a estos animales, sino que también incluye a quienes los vendan, compren y consuman. Además, las multas no paran ahí, pues para quienes reincidan (para quienes vuelvan a hacer las mismas cosas por las que los multaron o encarcelaron la primera vez), se incrementará la multa y el tiempo en prisión.

 

Esta acción se suma a la ley que prohíbe en los refugios, sacrificar animales por sobre población. Misma que surgió a partir de que una veterinaria (que trabajaba en uno de esos lugares) se suicidó, al no poder más con el malestar en su conciencia por lo que hacía (sus compañeros dijeron que ella siempre estuvo en contra de esa actividad). La mujer utilizó la misma sustancia que inyectaba a los animales. El hecho conmocionó a la población, por lo que exigió trato más justo a los animales en los refugios. Así, se ha prohibido (en todo lo posible) que en ellos se practique la eutanasia.

 

En últimos tiempos, Taiwán se ha distinguido por ser un país asiático con iniciativas importantes (como la de legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo, a lo que la presidenta ha dicho que “todos tenemos derecho a encontrar el amor y tener a nuestro lado a quien nos haga felices”) Ahora, con las nuevas leyes a favor del bienestar animal, Taiwán se convierte en la primera región asiática en prohibir la matanza de perros y gatos para consumo humano y procurar aplicar leyes que garanticen verdadera protección animal.

 

Las nuevas leyes comenzarán a funcionar, a más tardar, a finales de este mes.