Las historias de amor tienen un final feliz, pero en esta ocasión el final fue trágico. Era los años 20 en los Estados Unidos cuando una noticia remecía gran parte del país. Se trataba del romance entre Walburga “Dolly” Oesterreich y su amante Otto Sanhuber. Esta noticia fue considerada como uno de los más grandes escándalos de norteamericanos. A continuación te revelaremos que hubo detrás del polémico romance.

Dolly era una joven quien llegó de Alemania junto con su familia, sin imaginar que al poco tiempo conociera a un adinerado empresario de delantales llamado Fred Oesterreich, con quien se llegaría a casar. La relación no marcha bien, pues el hombre era alcohólico y no satisfacía íntimamente a Dolly.

Cierto día Fred envió a uno de los obreros de su fabrica para que ayude a su esposa con un problema que tenía con una máquina de coser, sin imaginar que el joven de 17 años desde ese momento se terminaría enamorado plenamente de Dolly.

Otto Samhuber era el nombre del joven quien empezó a tener una relación clandestina con la mujer. A raíz de las sospechas que tenían los empleados de la fábrica sobre la relación, Dolly le pidió a Otto que se mudara a su casa para que viva en su sótano, a lo que el joven acepto sin problema alguno. Fue cuando se encontraba viviendo en ese lugar que a Otto le nació la idea de escribir novelas de sexo y asesinatos que llegaron a ser publicados con éxito.
Con el pasar del tiempo el esposo de Dolly empezó a escuchar sonidos dentro del sótano por lo que pensó que eran unos fantasmas y decidió mudarse de casa. La mujer quiso que en la nueva vivienda también haya un sótano, sin imaginar lo que se vendría más adelante.
Fue un 22 de agosto de 1922, cuando la pareja de esposos se encontraba discutiendo hasta que Otto salió del sótano para defender a su amada, cogió un rifle y le disparó a Fred hasta matarlo. Los amantes temerosos por lo ocurrido decide armar una estrategia para fingir que fue un robo lo que provocó la muerte del empresario.

Dolly y Otto se mudaron a una nueva casa para seguir viviendo su historia de amor. La pareja llegó a terminar en 1923 y la justicia se enteró del clandestino romance después de 8 años. Las autoridades ya no pudieron hacer nada debido a que ya habían pasado muchos años del asesinato.
