A muchas de las mujeres nos han acostumbrado nuestra madres a decir por ejemplo, “La cosita”, “mariposita” o demás cosas que no hacen saber en forma dulce como llamar a nuestra zona intima.

Pero cuando un hombre o cualquier persona empieza a decir de otra forma algo vulgar esa parte intima es algo que muchas mujeres odiamos realmente.
Son los sinónimos que en muchos lugares de latinoamérica se han dado y que a muchas de nosotras nos disgusta.







TAMBIEN TE PUEDE GUSTAR